El 9 de abril de 1957 nacía en Pedreña, en una localidad cántabra en el norte de España, un niño que a la edad de 19 años fue capaz de deslumbrar al mundo por su tremenda fuerza de voluntad e inmenso talento para la competición. Me refiero a Severiano Ballesteros.

Seve, como se le conocía en todo el mundo, nos dejó hace tan sólo unos días, pero todos los que tuvimos la ocasión de conocerle, y de seguir sus proezas deportivas, le recordaremos siempre por su gran carisma y personalidad.

Tuve ocasión de seguirle en persona en alguna ocasión. Cualquiera que lo haya hecho podrá recordar la marea de gente que era capaz de arrastrar, y la energía tan vibrante que se percibía en sus partidos; el público de todo el mundo le seguía incondicionalmente porque Seve tenía algo. A ese algo unos le llamaban talento, otros magia y otros posiblemente lo calificarían de una creatividad única.

Hubo una época en que parecía que lo ganaba todo, convirtiéndose en uno de los mejores jugadores de toda la historia mundial del golf, y sin ninguna duda el más espectacular viéndole jugar. Parecía que no hubiese problema o dificultad que no pudiera superar con determinación, arrojo e imaginación. Por muy complicada que fuera la situación siempre sacaba su magia a relucir con golpes físicamente imposibles.

Y estas eran sin dudas las características que lo hacían único. No era técnicamente perfecto, ni mucho menos, de hecho era difícil verle golpear la bola demasiado recta. Sin embargo sólo tenía un objetivo en mente cuando salía al campo: ganar.

En una ocasión, siendo yo un niño, le pude preguntar: “Seve, cómo puedo llegar a jugar tan bien como tú”. Él contestó: “Si de verdad quieres jugar bien lo que tienes que hacer es practicar tanto y durante tanto tiempo que te acaben doliendo las manos”

Yo entonces no entendí muy bien lo que me quiso decir, claro. Es más me asusté un poco. ¡Yo no quería que me doliesen las manos!

Años después entendí lo que quería decir: Cuando quieres algo de verdad, con todas tus fuerzas, y disfrutas preparándote para conseguirlo, tienes gran parte del camino andado, porque entonces sólo tienes que practicar y practicar.

Si de verdad queremos mejorar en nuestro trading lo mejor que podemos hacer es practicar y practicar, hasta que podamos llegar a tomar decisiones casi de forma instintiva, sin pensar.

La enorme confianza que tenía Seve en sus golpes mágicos provenían del hecho de que cuando era niño le gustaba jugar en la playa con un viejo palo de golf y una piedra, desafiándose constantemente con golpes imposibles e imaginándose que ganaba el Open Británico en cada golpe. Lo logró por primera vez con unos jóvenes 21 años.

Hoy en día Seve sigue siendo una gran inspiración para mí, y creo que lo es y puede serlo para muchos traders como vosotros. Cada vez que nos encontremos con alguna dificultad, ya sea en el trading o en la vida puede que nos ayude preguntarnos: ¿cómo golpearía ésta bola Seve? La respuesta sería siempre, seguro: con determinación.

“La ambición es el camino al éxito, la tenacidad, el vehículo en que se llega.”(Bill Eardley)

(Artículo publicado en Fxforaliving por colaboración de Yuri Rabassa)

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3 Responses to Creatividad, trabajo y determinación, claves para el éxito.
  1. Hola Yuri,

    Ademas de buen trader, buen escritor. Tus articulos son maravillosos.

    Saludos.
    Ruben

  2. Hola Yuri, buen artículo.

    Saludos.
    Ricard.

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